viernes, 6 de noviembre de 2009

EL GATO DOMÉSTICO

Desde luego el gato doméstico es una criatura reservada, de espíritu independiente, y quizás simplemente a ello se deba la caracterización de mágico o diabólico que muchas veces se le ha asignado. Esta caracterización tiene su fundamento en situaciones a veces muy particulares. Suele ocurrir por ejemplo, en una noche totalmente tranquila y relajada, donde uno se siente también tranquilo y relajado, junto al gato que también está tranquilo y relajado, que de repente vemos a este último con las orejas hacia atrás, las pupilas dilatadas, el dorso arqueado y el pelo erizado, moviendo la cola y mirando absorto un punto fijo en el cual nosotros no vemos nada fuera de lo común. O bien de repente, estando tranquila, nuestra mascota felina comienza a correr por toda la casa a toda velocidad, queriendo atrapar algo muy concreto, que sin embargo no existe, o al menos nosotros no lo vemos. Este tipo de comportamientos hacen pensar que los gatos domésticos podrían tener un sexto sentido, o una sensibilidad espiritual que sólo ellos poseen, que hace que siempre sepan más de ciertas cosas que nosotros los humanos, o mejor dicho, que las perciban de manera diferente.

Los gatos poseen sentidos sumamente agudos, y muchas veces reaccionan ante situaciones aparentemente tranquilas, porque perciben sonidos o vibraciones y detectan olores que nosotros no podemos detectar. Son capaces de prever, por ejemplo y con varias horas de anticipación, catástrofes producidas por erupciones volcánicas o terremotos.

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